Estados Unidos mantiene el liderazgo entre los grandes inversores internacionales y Cataluña multiplica la llegada de capital, mientras la inversión española en el exterior registra una fuerte caída del 60,9%.
España vuelve a atraer el interés de los inversores internacionales. En un contexto marcado por las tensiones geopolíticas y la desaceleración económica en varias economías europeas, el capital extranjero destinado al país creció con fuerza durante los tres primeros meses del año.

De acuerdo con información recopilada, la inversión extranjera directa alcanzó los 6.567 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 22,6% más que en el mismo periodo del año anterior. El incremento confirma la recuperación iniciada en la segunda mitad de 2025 y refuerza el atractivo de España para nuevos proyectos empresariales.
España gana peso como destino para las grandes inversiones
El Ministerio de Economía destaca que la mejora de los flujos de capital refleja la confianza de los inversores internacionales en la estabilidad institucional y en las perspectivas de crecimiento del país.
La mayor parte de las operaciones corresponde a inversiones productivas ligadas a proyectos industriales, tecnológicos y empresariales, tanto de nueva implantación como de ampliación de actividades ya existentes.
Este comportamiento se produce en un escenario internacional marcado por la incertidumbre económica, las tensiones comerciales y los conflictos geopolíticos, factores que han llevado a muchas compañías a buscar destinos considerados más estables.
Madrid concentra más de la mitad del capital recibido
La Comunidad de Madrid volvió a situarse como el principal destino de las inversiones extranjeras.
Durante el primer trimestre captó 3.367 millones de euros, lo que representa más de la mitad del total nacional y supone un crecimiento del 4,2% respecto al mismo periodo del año anterior.
Cataluña protagonizó una de las mayores sorpresas del trimestre. La comunidad recibió 1.541 millones de euros, más del doble que un año antes, consolidándose como la segunda región con mayor capacidad de atracción para el capital internacional.
Comunidad Valenciana, Castilla y León, Andalucía, Galicia, Aragón y Murcia también registraron operaciones relevantes.
Estados Unidos continúa liderando entre los grandes inversores
Estados Unidos sigue siendo el principal inversor extranjero en España.
El país norteamericano concentró el 21,4% de toda la inversión recibida durante el trimestre. Reino Unido y Francia ocuparon la segunda y tercera posición, mientras que Corea del Sur se consolida como uno de los nuevos actores con mayor crecimiento.
Desde el Gobierno consideran que la estabilidad institucional, el dinamismo económico y los acuerdos comerciales con regiones como Mercosur o India están favoreciendo la llegada de nuevos proyectos.
El capital español reduce su presencia en el exterior
Mientras la inversión extranjera aumenta, la tendencia es completamente diferente para las empresas españolas fuera del país.
La inversión bruta española en el exterior descendió un 60,9%, situándose en 2.915 millones de euros durante el primer trimestre.
Pese a ello, el Ministerio de Economía subraya que la inversión neta española en otros países mejoró respecto al año anterior y que el saldo inversor se duplicó frente a 2025.
Estados Unidos y Reino Unido continúan siendo los principales destinos del capital español, mientras Australia gana protagonismo entre las nuevas apuestas empresariales.
Los servicios financieros concentran el mayor volumen de inversión española
Por sectores, las entidades financieras concentraron el 33% de las inversiones españolas en el extranjero.
La industria alimentaria representó el 19%, mientras que las telecomunicaciones absorbieron el 15% del capital destinado fuera del país.
Estos tres sectores siguen liderando la estrategia internacional de las compañías españolas.
España refuerza su posición entre los destinos más atractivos de Europa
Los datos del primer trimestre reflejan un escenario de mayor confianza por parte de los inversores internacionales.
Mientras otras economías europeas afrontan una mayor desaceleración, España mantiene un crecimiento superior al promedio de la eurozona y continúa captando proyectos empresariales vinculados a la industria, la tecnología y los servicios.
La evolución durante los próximos meses permitirá comprobar si este impulso se consolida y convierte a España en uno de los principales polos de inversión del continente.
