Bruselas empezará a aplicar un recargo de tres euros a los pequeños paquetes comprados fuera de la Unión Europea para frenar la avalancha de envíos baratos procedentes de China. La medida busca aliviar la presión sobre las aduanas y reforzar el control de las importaciones.
Comprar productos de bajo coste en plataformas como Temu, Shein o AliExpress dejará de ser igual para millones de consumidores europeos. A partir del 1 de julio, la Unión Europea comenzará a aplicar una nueva tasa de tres euros a los pequeños paquetes procedentes de países extracomunitarios, una decisión con la que Bruselas pretende hacer frente al crecimiento sin precedentes del comercio electrónico internacional.

La medida afectará principalmente a los envíos de bajo valor que llegan desde China y que hasta ahora disfrutaban de un sistema mucho más flexible en materia aduanera.
¿Por qué la Unión Europea ha decidido cobrar esta nueva tasa?
Durante los últimos años, el número de paquetes enviados desde plataformas asiáticas se ha disparado.
Solo en 2025, las aduanas europeas recibieron cerca de 5.900 millones de pequeños paquetes, una cifra cuatro veces superior a la registrada en 2022. De acuerdo con información recopilada, cada día entran en territorio comunitario alrededor de 15 millones de envíos procedentes del extranjero.
Este enorme volumen ha complicado el trabajo de las autoridades aduaneras, que deben comprobar el cumplimiento de las normas de seguridad, la correcta declaración de mercancías y la lucha contra el fraude.
Con la nueva tasa, Bruselas pretende financiar parte de esos controles y reducir la presión sobre las administraciones nacionales.
El recargo será de tres euros por cada tipo de producto
Una de las características más importantes de la medida es que el importe no se aplicará únicamente por paquete.
La tasa será de tres euros por cada tipo de producto diferente incluido en el envío.
Por ejemplo:
- Si un paquete contiene únicamente varias camisetas iguales, el recargo será de 3 euros.
- Si incluye una camiseta, un pantalón y una gorra, la tasa ascenderá a 9 euros, al tratarse de tres categorías distintas de productos.
Este sistema busca reflejar el mayor trabajo de inspección que generan los envíos con mercancías variadas.
¿Quién pagará realmente la nueva tasa?
Oficialmente, las responsables de abonar el importe serán las plataformas de comercio electrónico o las empresas importadoras.
Sin embargo, las organizaciones de consumidores advierten de que es muy probable que ese coste termine incorporándose al precio final de los productos.
Es decir, aunque la tasa no aparezca como un pago directo al recibir el paquete, podría traducirse en artículos ligeramente más caros o en mayores gastos de envío.
Las empresas de mensajería no podrán reclamar el pago al destinatario
La Unión Europea ha querido evitar uno de los problemas que se producía en el pasado con determinados trámites aduaneros.
Las compañías de mensajería y los servicios postales no podrán exigir posteriormente ese importe al comprador como un cargo sorpresa una vez que el paquete haya llegado a su destino.
Las asociaciones de consumidores han recordado que el precio final deberá mostrarse con claridad antes de completar la compra para evitar costes inesperados.
Una medida temporal antes de una reforma más profunda
La nueva tasa tendrá carácter temporal.
Su aplicación se mantendrá hasta la entrada en vigor de la reforma completa del sistema aduanero europeo, prevista para 2028.
Esa futura normativa eliminará la exención aduanera de los envíos con un valor inferior a 150 euros, endureciendo el control sobre las importaciones de bajo coste procedentes de terceros países.
El objetivo: controlar la avalancha de envíos baratos
Bruselas sostiene que el crecimiento explosivo del comercio electrónico internacional ha cambiado por completo el funcionamiento de las aduanas europeas.
Aunque estos pequeños paquetes representan un volumen enorme de envíos, su valor económico apenas supone una pequeña parte del total de las importaciones comunitarias.
Con esta nueva estrategia, la Unión Europea busca reforzar los controles, combatir el fraude comercial y garantizar que las plataformas internacionales compitan en condiciones similares a las empresas europeas.
Qué deben tener en cuenta los compradores
Quienes realicen compras en plataformas internacionales durante los próximos meses podrían empezar a notar cambios en el precio final de algunos productos o en los costes de envío.
Aunque la tasa será asumida inicialmente por las plataformas o los importadores, muchos expertos consideran que parte del recargo acabará repercutiendo en el consumidor.
Por ello, antes de finalizar una compra, será recomendable revisar el precio final mostrado por la plataforma y comprobar si incluye todos los costes asociados al envío hacia la Unión Europea.
