Hace exactamente un año desde que el CIS identificó, en el Barómetro de diciembre de 2024, la vivienda como el asunto que más preocupa a los españoles. En octubre del año anterior ocupaba el puesto número 13. La ansiedad que revela este dato coincide con una escalada de precios tanto de compra como de alquiler que ha convertido la crisis de la vivienda en un problema social de primer orden que no ha encontrado una respuesta acorde en la política.
