
El 18 de octubre de 2023, 11 días después de que comenzara la campaña israelí de aniquilación de Gaza, me permití sentir algo parecido a la esperanza. Estaba en Washington D. C. para asistir a lo que se anunciaba como “la mayor protesta judía de la historia en solidaridad con los palestinos”; desde la Explanada Nacional, veía miles de rostros reunidos bajo una pancarta en la que se leía: “Los judíos dicen: alto el fuego ya”.


