Hace 40 años, España tomó una decisión que cambió para siempre la forma de entender el sistema eléctrico: crear una empresa encargada en exclusiva de la operación del sistema y el transporte de electricidad en alta tensión separada del resto de actividades (generación, distribución y comercialización). Así es como nació en 1985 Red Eléctrica de España, el primer transportista único y operador del sistema (TSO, por sus siglas en inglés) del mundo. Cuatro décadas después, este modelo es una referencia global, adoptado en toda Europa por su eficiencia, seguridad, neutralidad e independencia.
